
Yo
Mi cuerpo desnudo lleno de maldad y pecado
Es cubierto con la infinita luz de tu rostro
Mi tranquilo espíritu que poemas guarda para ti
Es atormentado por la oscuridad de mi interior.
Mis ojos negros como la espesa noche de invierno
No es más que un desesperado escape de mi alma
Mi rostro herido, ensangrentado y abatido
Es la manifestación de mi tregua con las tinieblas.
Mi pecho como un ataúd sellado con el silencio
Posee en claustro la línea del bien y el mal
Mis manos ensangrentadas por tocar tu rostro
Toman las armas para crear tormento en las tinieblas.
Mis piernas cortadas por la muerte de mi esencia
Soportaban el pesado madero sediento de sangre
Mis pies glorificados con tu interminable humildad
Poseen historias marcadas con lágrimas de dolor.
Mi cuerpo solitario como una rosa en el desierto
Fue devastado por un mundo de traición
Mi cuerpo sin fuerza y débil como la luna sin la noche
Fue engañado por buscar la salvación.
Mi espíritu vivo cantará por siempre en eternidad
La llegada de tu cálida y entera presencia
Mi cuerpo muerto y desecho como un árbol seco
Agradece la sangre derramada por mi indulgencia.
(Autor: Alan Puchi Ayala)
1 comentario:
espero que la luz le pueda ganar a las tinieblas..
;)
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